viernes, 12 de junio de 2009

UNA TAREA TITÁNICA



La elección de la mejor canción de los ochenta fue todo un desafío, el universo de las composiciones fue muy variado en géneros y estilos musicales. Son 10 años de grandiosas bandas e interpretes inolvidables que marcaron un hito en la historia. Tal vez la relación haya olvidado a un cantautor, solo diré en mi defensa que “en gustos y colores no han escrito los autores”. En algunos momentos una canción me pareció más importante que otra, esto obedece solo a momentos existenciales.

La brega entre “Contigo y sin ti” y “Cada aliento que tomas” de The Police, canciones que dejaron una marcada lluvia estelar en mi vida, fue comparable a una disyuntiva entre optar por la libertad o el amor. Pasé meses encontrando razones para esta decisión, consulta a colegas, revisión de especialistas y comentarios de muchos fanáticos. Si la relación la hubiese elaborado hace algunos años atrás, a ojos cerrados habría escogido a Police, pues, corresponde a una época algo sombría y de encuentro personal. El casete lo escuché tantas veces. Lado A y lado B, los reproduje hasta gastar el cabezal del equipo de sonido. Nunca me consideré un fanático de esta banda, pero esta canción convertía una lúgubre mañana en un edén.

Por su parte, “Contigo o sin ti”, evoca una etapa de alegrías y estabilidad emocional. Sella un período y abre un nuevo camino de sabiduría intelectual y afectiva. Es el encuentro con el amor eterno y los deveniros ingratos. El disco de vinilo de U2, fue objeto de goce personal y de escándalo para mis vecinos que soportaban una y otra vez, en las tardes al llegar del colegio, el glorioso sonido irlandés. En suma, U2 me transporta a una sensación más placentera y arranca demonios escondidos con cada acorde.